El campeón del Mundial WRC cogió un Red Bull RB7 y se dio unas vueltas al Red Bull Ring de Spielberg para vivir por un momento el sueño de la F1.

Sébastien Ogier, cuatro veces campeón mundial de Rally WRC, siempre soñó con competir en la Fórmula 1 después de crecer idolatrando las hazañas de Ayrton Senna.

Su carrera tomó un camino diferente, aunque muy exitoso, a través del campeonato mundial de rallies empezando por el mundial junior al título senior de 2013 seguido por tres defensas exitosas.

La temporada de 2017 lo ha visto enfrentarse con el belga Thierry Neuville, pero el mal comienzo del campeonato por parte del piloto de Hyundai, ha permitido que Ogier tenga actualmente una ventaja de 11 puntos cuando aún restan cinco pruebas.

La próxima prueba será el 67º Rally de Finlandia del 27 al 30 de julio y allí estará el francés del Ford Fieta WRC del equipo M-Sport copilotado, por supuesto, por su fiel Julien Ingrassia.

Aprovechando las vacaciones de verano del WRC después de una agitada primera mitad del año, Ogier viajó al Red Bull Ring en Spielberg el pasado 19 de junio para vivir su sueño de pilotar un F1 en la soleada pista austriaca que recientemente celebró el GP.

El francés declaró: “Soy como el niño que estaba viendo a Senna, que era mi ídolo, y por supuesto siempre soñé que un día podría probar este tipo de coche. Para que un piloto de carreras se divierta, necesita ser rápido y un coche de Fórmula Uno es el coche más rápido que puede conducir, por lo que, por supuesto, todo piloto de carreras quiere sentir ésto un día”.

A pesar de tener 40 victorias en el WRC en su palmarés conducir un coche de Fórmula 1 es una experiencia totalmente diferente, especialmente pilotando el modelo RB7 2011 de Red Bull Racing, que logró 12 victorias, un título de constructores y un campeonato de pilotos para Sebastian Vettel.

El ex piloto de Red Bull F1, David Coulthard, añadió: “Cuando estás acostumbrado a los sitios incómodos, tienes mucho más espacio en la cabina de lo que parece, pero un coche de Grand Prix es un entorno mucho más hostil de lo que parece”.

El piloto de M-Sport, Ogier, puede dominar, sin duda, un coche en el que las velocidades máximas alcanzan los 325 km / h y las fuerzas que soporta el conductor superan los 4,5 G.

A continuación un video y unas fotografías de la inolvidable jornada de Ogier [fuente; Red Bull Content Pool]