Las primeras sesiones de libres del viernes están dominadas por Hamilton, antes de que Rosberg marcara el mejor tiempo el sábado por la mañana. Hace mucho calor en São Paulo y el riesgo de tormentas eléctricas es bastante alto.

Un fuerte aguacero cae en otro lugar del circuito el sábado por la mañana.
Ya en calificación, los Mercedes son los únicos que quedan por debajo de 1’11 ”. Hamilton conquistó su sexagésima pole position con una décima de ventaja sobre Rosberg. Los Ferrari (Raikkonen 3º y Vettel 5º) y los Red Bull (Verstappen 4º y Ricciardo 6º) están a más de un segundo de las ‘Flechas Plateadas’. Grosjean sorprende a todos al colocar su Haas-Ferrari en el séptimo lugar, Alonso pasa a Q3 y califica 10º y Sainz cae en Q2, 15º.

El domingo, ya desde la mañana, amanece muy lluvioso en Interlagos, inundando completamente la pista. Antes de comenzar, Grosjean, que la víspera estuvo brillante, patina con su Haas y golpea la pared en la subida a los boxes, así que el franco-suizo no podrá tomar la salida porque ni siquiera llega a formar la parrilla: “En veinticuatro horas, voy de héroe a cero …”, se lamenta Romain.

La lluvia se intensifica alrededor de las dos de la tarde, y Charlie Whiting decide posponer la salida diez minutos. Finalmente se da, pero tras el Safety Car. Los pilotos especialmente temen el comportamiento de los neumáticos azules Pirelli, los de lluvia extrema, ya que no drenan suficiente agua y crean aquaplaning. La adherencia es extremadamente precaria. Sin embargo, una vez más, las reglas de la F1 juegan en contra de la seguridad y los mecánicos no pueden cambiar la configuración de los automóviles entre el sábado y el domingo y, como la víspera las Qs fueron en seco, los monoplazas no tienen los reglajes adecuados.

Finalmente, a las 2:10 pm, los veintiún coches (falta Grosjean) salen detrás de Bernd Maylander. El asfalto está muy mojado y los monoplazas levantan, incluso a baja velocidad, grandes chorros de agua.

Tras ocho vueltas finalmente Maylander recibe la orden de salirse y la carrera comienza por fin. Hamilton sigue a la cabeza, Verstappen pasa a Raikkonen y Alonso a Pérez. Gutiérrez se sale al césped y Magnussen entra a boxes para colocar neumáticos intermediarios.

Dos vueltas más tarde Alonso, Bottas, Massa, Kvyat, Ericsson y Palmer entran a boxes y ponen intermedios mientras Vettel, discutiendo con su ingeniero si sale o no a cambiar gomas, hace aquaplaning, derrapa y se da un paseo por el césped que le resulta afortunado porque no golpea contra nada y puede incorporarse a la pista sin mayor problema.

En la 13ª Ericsson tiene un toque con su Sauber y pierde su alerón delantero provocando un segundo Safety Car. Verstappen aprovecha para hacer su parada y, tras él, entra Ricciardo pero para cuando quiso entrar el australiano el semáforo de boxes estaba en rojo así que le cayeron 5 segundos de penalización.

Con todos agrupados detrás del Safety Car, Hamilton y Rosberg eligen quedarse fuera porque todavía hay mucha agua en la pista. Pero, curiosamente, en este contexto, los neumáticos intermedios parecen tan eficientes (o menos mediocres …) que los neumáticos de lluvia.

El coche de seguridad se retira en la 20ª pero las gomas están muy frías y Raikkonen se pega un buen accidente a más de 250 km/h y ¡milagrosamente! Ocon le esquiva. En otra zona Palmer golpea a Kvyat por detrás, a un ritmo bastante lento y sin consecuencias, pero Charlie Whiting decide blandir la bandera roja.

El Gran Premio se interrumpe por un largo tiempo. Aun así, no llueve más que antes. El accidente en Raikkonen se debe a la gran distancia recorrida durante la neutralización, que hizo que las gomas perdieran la ventana de temperatura de funcionamiento óptimo.

Son las 3:47 p.m. Los desafortunados espectadores esperan pacientemente veinte minutos antes de que los monoplazas regresen a la pista. Mientras tanto, todos los pilotos pueden cambiar sus neumáticos, lo que es un verdadero regalo para los de Mercedes que no tendrán que hacer una parada extra. Hulkenberg cambia su alerón delantero que se dañó con restos del Ferrari de Kimi y Palmer se retira porque su parte delantera está demasiado dañada después de la colisión con Kvyat. A las 16h21, el pelotón abandona el pit, obviamente detrás del inevitable Maylander y, por orden de Whiting, todos vuelven a pista con los “neumáticos azules”.

Tras siete aburridas vueltas detrás de Safety Car, con los pilotos quejándose por la radio a Whiting para que diera luz verde, éste saca una segunda bandera roja para enfado de propios y extraños. En las cabinas, garajes y, especialmente en las gradas, el enfado es más que evidente.

Tras varios aplazamientos, finalmente a las 4 pm se ordena a los pilotos regresar por tercera vez a sus monoplazas y vuelven a salir, evidentemente, tras el Safety Car.

Un par de vueltas más con sus consiguientes quejas por parte de varios pilotos y la carrera se reanuda en la 32ª.

Vettel remonta, Alonso adelanta, Ocon hace lo propio… y Max entra en aquaplaning y hace la “salvada” del día.

El caos era tal que Button ¡paró en el pit de Williams para cambiar gomas intermedias!

Derrapes, salidas, pit stops,… Todo se sucede dentro de una caótica carrera.

En la 48ª Massa patina, roza una pared exterior con su rueda trasera derecha, luego gira y choca contra el interior de la siguiente, y el coche de seguridad vuelve al circuito.

Massa se retira, en la que se supone es su despedida, bajo los vítores de la multitud. Agarró una bandera brasileña, se envolvió en ella y se volvió hacia las gradas saludando a sus muchos seguidores. Una grúa entra al circuito para retirar el Williams de Massa y, mientras tanto, los mecánicos de Ferrari y Mercedes dan la bienvenida al Paulista con una ovación. Felipe sigue con su show con su esposa, su hijo, las cámaras… ¡y la lluvia comienza a caer otra vez!

Este nuevo diluvio arruina la estrategia de Red Bull. Ricciardo regresa a los boxes para cambiar sus intermedios por extremos en la que es su quinta parada ya y, dos vueltas más tarde, su compañero Verstappen hace lo propio. Es un desastre para el joven holandés que cae al decimosexto puesto.

Cuatro vueltas más y la bandera verde se agita de nuevo. Hamilton mantiene la ventaja sobre Rosberg, que sigue siendo muy cauteloso, y Alonso trompea. No golpea a nada, pero pierde varias posiciones.

Hasta el final se suceden los adelantamientos y llama la atención de propios y extraños la remontada de Verstappen. El más sonado a cinco vueltas del final a Vettel cuando, sin miedo ni piedad, obligó al alemán a salirse de la pista. ¿Viril? ¿Loco? Simplemente Max.

Después adelantó fácil a Sainz e hizo un exterior a Pérez para acabar en el tercer escalón del podio.

Tras más de tres horas, cuatro Safety Car Desplegados y dos banderas rojas, Lewis Hamilton ganó su novena carrera de la temporada por delante de su compañero Rosberg. El inglés redujo la brecha entre él y Nico a 12 puntos aplazando la resolución del campeonato mundial a la definitiva carrera de Abu Dhabi.
[fuente crónica; Stats F1 y La Web del Motor]

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