Lewis Hamilton y Mercedes atraviesan un atípico 2022 después de 8 años de dominio en F1, donde de 16 campeonatos de pilotos y constructores se ha hecho con 17. Sin embargo la nueva era que se iniciaba este 2022 ha deparado una peor fortuna para los de Brackley aunque estos no renuncien a su espíritu ganador, soñando con levantarle una victoria a Verstappen de las 6 que quedan esta temporada.

    El monopolio de Red Bull

    De este modo, Hamilton ha querido mostrarse más confiado de lo habitual en su equipo y sus posibilidades aunque al mismo tiempo evidenciando el poco favorecedor panorama actual: “Tenemos que ser realistas. Ese Red Bull es casi imbatible”, asegura Lewis, quien añade: “Va a tomar mucho esfuerzo vencer a ese coche. En cuanto al rendimiento, están completamente por delante de todos”, sostiene el heptacampeón que volverá a buscar su octava corona en 2023.

    Respecto a las posibilidades de victoria, Hamilton no se desanima pese a saber que todo es posible con todavía 6 carreras por delante: “No los hemos atrapado y no tenemos actualizaciones para superarlos, por lo que nos va a hacer falta algo de fortuna”, continua el británico de Mercedes, consciente de que han tenido alguna oportunidad que no han podido aprovechar: “No es imposible, porque potencialmente podríamos haberlos vencido en Zandvoort, o tal vez en Budapest”, recuerda Lewis sobre dos de las mejores oportunidades de la temporada donde Mercedes y sobre todo el propio Hamilton completaron una actuación sobresaliente, del mismo modo que en el GP de Gran Bretaña.

    El extraño daño en Monza

    Hamilton también ha puntualizado que tuvo que lidiar con unos extraños daños, que perjudicaron su remontada en Italia, donde mientras Hamilton y Pérez escalaban posiciones a buen ritmo, Lewis se quedó atascado tras Latifi, como ya presagió que podía pasar el día anterior.

    Además el ‘44’ detalló como aquellas virutas que salieron desprendidas del coche de Valtteri Bottas fueron a parar directamente a su alerón delantero, tuvieron un efecto negativo en el resto de la carrera de Lewis: “No toqué a nadie, no lo creo, pero vi algunos pedazos que salieron volando de los monoplazas de otros pilotos que golpearon el mío y creo que dañaron la aleta delantera a la altura del neumático”, sostiene un Hamilton que pese a guardar distancias en la salida sufrió daños que le imposibilitaron rendir al máximo nivel en el resto de la carrera: “Esas cosas, ni siquiera sé para qué son, pero estaba aleteando”, completó un Hamilton sabedor de que Monza era una carrera sacrificada para optar a lo máximo en las citas restantes, donde espera poder vencer y mantener a si su estadística de al menos una victoria en todas las temporadas en que ha competido.

    Fuente: www.caranddriver.com