Max Verstappen es sin duda el piloto del momento en la Fórmula 1, quien se hiciese con su primera corona mundialista en 2021 en un campeonato cargado de épica, ha arrasado como nunca se ha visto en la historia en 2022, quedando como la principal referencia para el resto de la parrilla y que le permitirá partir como claro favorito para revalidar el título una vez más en 2023.

    A propósito del gran éxito de la marca que suministra motores a Red Bull en estos últimos años, Honda reunió recientemente en Suzuka a dos de los referentes que compiten bajo el logo del ala dorada, como lo son Marc Márquez, 8 veces Campeón del Mundo en MotoGP –6 de la categoría reina–, y al propio Verstappen; en lo que fue un curioso intercambio de campeones en el ‘Día de Gracias’ organizado por la marca japonesa.

    Con motivo de este encuentro que nos regaló la imagen de Max Verstappen sentado sobre la Honda RC213V 2022, el campeón de F1 habla sobre su ansiado reto que Red Bull no esta dispuesto a permitir a su chico maravilla.

    Pica la curiosidad

    Y es que como no podía ser de otra manera, para Max Verstappen sería todo un honor poder experimentar las sensaciones sobre los prototipos referentes en el mundo de las dos ruedas: “Me gustaría probarlas”, aseguró el piloto, que siente admiración por la categoría de motociclismo y por el comportamiento de las bestias que utilizan en MotoGP: “Estos chicos están locos, la velocidad que tienen en línea recta es increíble”, prosigue Max Verstappen, que en su afán por la velocidad no puede pasar por alto las vertiginosas marcas anotadas por Bagnaia, Quartararo y compañía.

    Sin embargo, y para desgracia del holandés, este sueño está lejos de poder materializarse, al menos por el momento: “Pero el equipo no me da permiso, porque me puedo romper la pierna”, reconoce el ‘33’, sabedor de que los riesgos que entrañaría este divertimento son inasumibles para su escudería.

    Preguntado sobre si sería capaz de contenerse en una hipotética jornada de test con la Honda de MotoGP, Verstappen admite: “¿Ir despacio? Me conozco bien. Si lo intento empujaría, pero el problema es si algo sale mal”, sopesa Verstappen para quien no tendría sentido no buscar los límites a los manillares de una moto de esas cualidades, a sabiendas de que en tales circunstancias es imposible que Red Bull acceda al experimento.

    Dos mundos más cerca de lo que parece

    Pese a la dicotomía o rivalidad que pudiese pensarse que existe entre ambas disciplinas, lo cierto es que ambas están mucho más cerca una de la otra, tal como lo demuestran las palabras de Max Verstappen: “Sin embargo, me encanta ver las carreras en la televisión y una de mis cosas favoritas es que haya tantos fabricantes que pueden ganar”, aficionado de MotoGP y la mayor igualdad en las categorías de Carmelo Ezpeleta, y que la hacen igualmente trepidante.

    Además no son pocos los pilotos de las dos partes, que han participado en intercambios, subiéndose al sillín de una MotoGP o más generalmente, sentándose a los mandos de un F1; llegando a haber existido varios corredores que han competido y ganado en las dos categorías reinas, siendo el caso más llamativo el de John Surtees, 7 veces campeón del Mundo en MotoGP y 1 en Fórmula 1 en 1964.

    Fuente: www.caranddriver.com