Fernando Alonso, como ya ha explicado varias veces, es una persona nacida para competir, que incluso en actividades recreativas o lúdicas, necesita vencer o prepararse a fondo para ello. Esta condición, un tanto extrema, sin embargo es una de las bases de su carácter ambicioso, y su éxito. A propósito de esta actitud, Fernando reflexionó justo antes del parón veraniego.

    Necesito destruir cualquier fortaleza que tengan otros

    Sí, quiero decir, soy ese tipo de persona”, admite Fernando, quien se reafirma en estas características de su personalidad, y no entiende de que otra manera podría ser: “Necesito dar el 100% en lo mío, y necesito destrozar cualquier fortaleza que tengan otras personas. Pero esto lo hago en todo lo que practico, cuando toco cualquier cosa”, analiza el ovetense, para quien mostrar lo mejor de sí mismo conlleva minar las habilidades de su adversario.

    A propósito de esta tesis, Alonso añade un ejemplo: “Yo antes jugaba al tenis, y cuando jugaba con alguien bueno, ponía la pelota muy alta. Porque, así, les paras el ritmo, pues están acostumbrados a pegarle muy fuerte a la pelota”, ilustra Fernando sobre su experiencia deportiva fuera de la pista: “No es solo en las carreras, solo necesito destruir las fortalezas de los demás y tratar de maximizar las mías”, añade Fernando Alonso en su faceta más competitiva, quien hace poco nos dejó una muestra de ello, cuando ralentizó el ritmo en el GP de Francia, para hacer sufrir a los McLaren que le seguían de cerca.

    El nuevo Fernando

    Más adelante y como viene siendo habitual, Fernando volvió a repasar lo que supone la experiencia para el piloto con la trayectoria más dilatada en el tiempo dentro de la F1, y como ha cambiado su percepción a lo largo de los años: “Estoy seguro de que la experiencia ayuda de muchas maneras: en la arrancada, conocimiento de distintas cosas, gestión de neumáticos, paradas en boxes, la forma en que abordas la mecánica”, declara el de Alpine sobre su lectura de las carreras, uno de los puntos más fuertes del asturiano desde que aprendió a leer entre líneas.

    Sin embargo, para Alonso esta madurez no sale a relucir solamente el domingo, sino que de forma más invisible hace acto de presencia a lo largo de todo el fin de semana: “También, la forma en que afrontar el fin de semana: los libres, la importancia que tienen, la falta de importancia de algunas cosas… cuando eres joven, prestas mucha atención a cada vuelta que das; incluso la FP1 es como la última vuelta del campeonato”, completa un Fernando Alonso que se sabe con mucha más templanza que en años anteriores.

    No todas las vueltas son la última vuelta. Por este tipo de cosas solía cometer errores al principio de las carreras que ahora trato de evitar. Y esto solo se aprende con la experiencia y con tus propios errores”, asegura el #14, en un hecho claramente constatable repasando las carreras de Fernando en sus primeros años, o las de otros pilotos actuales a los que le falta mucho por aprender.

    En cierto modo, ahora me siento más en control de las cosas”, tuvo a comentar Fernando Alonso para finalizar, concluyendo que no solo la experiencia en F1 le es útil dentro del gran circo, sino también la adquirida en otras categorías con vehículos distintos a su Alpine.

    Fuente: www.caranddriver.com