En Fórmula 1 el desarrollo de un monoplaza y la unidad de potencia son piedras angulares sobre las que se asienta el desempeño de un monoplaza, y como hemos podido ver recurrentemente a lo largo de la historia, sin un buen instrumento no importa que tan bueno sea piloto, que poco podrá variar el rendimiento de su monoplaza.

    2014, el precedente más claro

    Esto fue precisamente uno de los principios que más exaltó la temporada 2014, la última en la que se produjo un cambio drástico en lo que a unidades de potencia se refiere, y en la que las distancias entre los equipos llegaron a tales extremos, que mataron gran parte del atractivo de la categoría en su momento, y marcaron el orden de la parrilla por muchas temporadas.

    Para evitar que esta situación se repita, Christian Horner se ha pronunciado pidiendo la creación de una red de seguridad, donde los equipos menos beneficiados cuando se aplique el próximo reglamento de motores en 2026, puedan apoyarse y recuperarse para reducir las diferencias.

    Una mayor igualdad

    De este modo, para el jefe de equipo de Red Bull todo tiene como finalidad una paridad más aceptable: “Solo queremos que haya igualdad de condiciones”, comenta Horner, sobre sus intenciones a este respecto.

    No queremos sobrepasar lo que tienen los titulares actuales, pero queremos poder llegar a un punto en el que podamos tener lo mismo” prosigue introduciendo Christian, quien considera como medida una red de seguridad en el sentido económico: “Supongo que, fundamentalmente, la red de seguridad que estaba dentro de las regulaciones es algo que deberá revisarse con el tiempo”, se explaya el británico, a propósito de una medida, en su opinión, beneficiosa para todos y para la competición.

    Si un fabricante de unidades de potencia no alcanza el objetivo, ¿Cuál es la asignación para corregir eso, de modo que no tengamos una disparidad masiva, como vimos en la introducción de la era V6 en 2014?”, se pregunta un temeroso Christian Horner, de que los arrolladores monopolios puedan condicionar hasta tal extremo la competición como ya sucedió durante la década pasada.

    Antes de concluir, para Horner estos asuntos de especial relevancia ya constan sobre la mesa de los directivos y por tanto él juega su papel ejerciendo un grado de presión para que estas peticiones cobren forma y se materialicen normativamente: “Entonces, ya sabes, todo el trabajo está en progreso, todos los comentarios de que a Nikolas [Tombazis – director técnico de monoplazas de la FIA] le están masticando la oreja, y es algo en lo que el presidente[Ben Sulayem] está muy involucrado”, dispuso para concluir Christian Horner.

    Fuente: www.caranddriver.com