En una temporada de 22 carreras, la FIA ha sido protagonista más veces de las que ha pasado desapercibido. Ni la salida de Michael Masi, ni la llegada de un presidente más preocupado en el tiro de cámara que en otros menesteres, ni la creación de ‘sala VAR’, ha evitado que semana tras semana se sucedan las polémicas.

    Una vez más, la FIA, protagonista

    Otro fin de semana más donde el protagonista no es ni la victoria de Max Verstappen, con adelantamiento en las últimas vueltas a Lewis Hamilton, ni la consecución del campeonato de constructores por parte de Red Bull, ni las grandes remontadas de pilotos como Lando Norris, Sebastian Vettel o Fernando Alonso. No, el protagonista, vuelve a ser la FIA.

    Una sanción publicada cinco horas después de que la carrera acabase afectaba directamente a Fernando Alonso, sacándole de la zona de puntos. Dicha sanción vuelve a ahondar en todo aquello de lo que adolece la FIA; falta total de consistencia en sus decisiones y una normativa que les permite hacer y deshacer a su antojo, tomando cualquier decisión sin que esta pueda ser discutida.

    ¿Qué Haas presenta la reclamación fuera de tiempo? No importa, porque hay un asterisco en el reglamento que aunque esté presentada fuera de tiempo, te permite aceptarla.

    Pero el problema no está en la sanción en sí o en si es o no justa, sino cómo se llega a ella. Dirección de carrera tiene la potestad de sacar una bandera negra y naranja que obliga a un vehículo con daños a entrar a boxes para subsanar el inconveniente. Dirección de carrera vio los daños. También los debió ver la famosa sala VAR creada para tomar decisiones rápidas en remoto. Pero no creyeron conveniente.

    Vieron, valoraron, y tomaron una decisión. Podría ser más justa o menos justa, ajustarse a otras decisiones o no, tener más o menos consistencia, pero fue lo que decidieron. Decidieron dejar correr a Fernando Alonso con un espejo que amenazaba con caerse, como finalmente ocurrió.

    Sin embargo, en esta ocasión y debido a la reclamación de Haas, se preguntó al delegado técnico de la FIA, Jo Bauer, lo que es una obviedad; ¿Es peligroso conducir sin un espejo? Este mismo delegado, que minutos antes había dicho que hubo peligro en que Pérez completase unas vueltas con el deflector de su alerón medio descolgado hasta que finalmente se soltó, en esta ocasión sí contestó que conducir sin un espejo es peligroso.

    Tomando en consideración la valoración del delegado técnico, que no forma parte de los comisarios deportivos, que no opina en el resto de sanciones, los comisarios que habían decidido dejar correr a Fernando Alonso durante más de la mitad de la carrera, ahora deciden imponerle una sanción a pesar de ser plenamente conscientes de que ni fue culpa del asturiano ni hubo nada que pudiera hacer por evitarlo. La sanción, de nada menos que 30 segundos, se ajusta completamente al reglamento.

    ¿Quién sanciona a los comisarios que no mandaron detenerse a Fernando Alonso pese a, su juicio, competir de forma peligrosa? O Jo Bauer tiene razón, y es peligroso, o la tienen los comisarios, que pese a las protestas en carrera del equipo Haas, no determinaron que fuese necesario que Fernando se detuviese. Los dos al mismo tiempo, no es posible.

    Impunidad

    Pero nadie afea a los comisarios. De hecho, se quitan de encima cualquier tipo de responsabilidad y señalan precisamente que es el equipo Alpine el responsable de que Fernando Alonso saliera a pista de forma no segura.

    Con las normas en la mano que ellos mismos confeccionan, oh sorpresa, no hicieron nada mal. Como tampoco hicieron nada mal con la gestión de los vehículos de recuperación en el pasado Gran Premio de Japón. Sí, se afrontan cambios, pero no, no hicieron nada mal.

    Comisarios que acumulan una ristra incontable de decisiones controvertidas, inconsistencias y errores, pero que para ellos, nunca tiene consecuencias.

    Fuente: www.caranddriver.com