Cada día que pasa sin que haya revelaciones al respecto del incumplimiento de la normativa económica por parte de Red Bull durante la temporada pasada, es un día más que da pie a especulaciones y teorías con su mayor o menor grado de lógica, pero que por seguro no contribuyen a calmar la situación o aumentar el grado de confianza en la institución reguladora en este tipo de situaciones, ampliamente cuestionada últimamente.

    La última personalidad de renombre dentro de la órbita de la F1 en pronunciarse a este respecto ha sido la voz de Nico Rosberg, quien ha sopesado posibles escenarios una vez se emita un veredicto.

    Cuestión poco trivial

    De esta forma, para el teutón, dada la fragilidad de la información que se maneja hoy en día de forma externa, resulta complicado encontrar algo de luz con la que hacerse una mejor idea de como se realizó la violación del techo presupuestario: “Es tan difícil de responder en este momento porque no tenemos información, no tenemos detalles sobre cómo se infringió y eso es relevante”, entiende Nico, quien añade: “¿Qué se hizo con el dinero extra que se utilizó? ¿Fue para comprar sándwiches o fue para desarrollar el automóvil con una actualización adicional? Es tan difícil juzgarlo desde el exterior y habrá un poco de todo, estoy seguro”, mantiene el ex de Mercedes, para quien la opacidad actual da muy pocas pistas de por donde pueden andar tanto FIA como Red Bull en sus conversaciones internas.

    La FIA se llevará la peor parte

    Y es que para el Campeón del Mundo de 2016, a expensas de la resolución oficial, toda esta situación dejará nuevamente a la Federación Internacional en mal lugar, opte por la vía de castigo que opte: “Para la FIA, el problema es que es realmente una situación en la que pierden de todas formas porque si le quitaran puntos del campeonato del año pasado, en el peor de los casos, incluso puntos de Max, eso sería realmente malo para todos”, valora Nico Rosberg, sobre las consecuencias de una sanción extremadamente ejemplarizante, que pudiese alterar el resultado del campeonato pasado, aunque todo apunta a que la sanción será menor.

    Paralelamente, para Rosberg también sería impopular una sanción hasta cierto punto inocua, con la que Red Bull no pierda nada a cambio de la ventaja que obtuvo el año pasado y de la que sospecha que siguen sacando beneficio: “Pero si infringieron seriamente el límite presupuestario, como mucho por un par de millones o lo que sea, y realmente les dio una ventaja de rendimiento y la FIA no entran muy duro o agresivo, entonces también es perder o perder”, estudia Nico en palabras a Sky Sports F1, sobre una encrucijada en la que la FIA solo saldrá perdiendo, nuevamente, en temporada plagada de decisiones polémicas.

    Es muy difícil y espero que la FIA logre encontrar una línea fina y hacerlo bien. Sin embargo, tenemos que esperar y ver”, reza el piloto retirado, sabedor de que existe un factor agravante de toda esta situación, como es el escaso margen por el que se decidió el campeonato de 2021, y en consecuencia, como cualquier infracción por mínima que parezca, podría haber interferido en el resultado final decantando la balanza hacia un lado u otro: “Lo horrible de esto es que el campeonato se decidió por un segundo, si mal no recuerdo, en la última vuelta de la última carrera”, valora Rosberg, quien finaliza lamentando el nuevo frente de la F1, y que puede acabar afectando al espectáculo y lo puramente deportivo: “No sé cómo van a resolver esto. No es bueno”, dice Nico Rosberg para finalizar.

    Fuente: www.caranddriver.com