La trayectoria meteórica de Max Verstappen vivió uno de sus saltos definitivos hacia el estrellato entre los grandes premios de Rusia y España de 2016, cuando con apenas una temporada de experiencia en F1, y tan solo 18 años, Helmut Marko y la cúpula de Red Bull decidieron intercambiar los asientos de Max y Kvyat, de forma definitiva.

    Este movimiento arriesgado en su día y envuelto en polémica acabó poniendo a disposición de Max un monoplaza del más alto nivel, el cual se encargó de aprovechar desde las primeras cambio, para llevarse el GP de España a casa, convirtiéndose en el ganador más joven de la historia de la F1.

    Sobre esta jugada y clima de tensión en los dos equipos de Red Bull ha hablado el propio Marko, en palabras que recoge AMuS, donde también habla sobre la batalla fuera de pista de Jos Verstappen y Carlos Sainz Sr.

    La caída de Kvyat

    De este modo, el Dr. Marko recapitula sobre la excelente progresión que estaba siguiendo Daniil Kvyat hasta aquella temporada donde todo se truncó para el ruso: “Kvyat fue más rápido que Ricciardo en su primer año en Red Bull”, compara el expiloto austriaco.

    Pero en el segundo año, desde el primer día de pruebas, se le metió en la cabeza que había un problema con los frenos”, continúa Marko, quien encuentra este problema de sensaciones del piloto como el desencadenante de todos los acontecimientos: “Primero bajó la velocidad y luego hubo accidentes. De repente sentías una inseguridad. Teníamos que reaccionar”, se justifica Helmut, a quien no le tembló el pulso a la hora de tomar la decisión de ascender al joven Max en detrimento del propio Kvyat y un Carlos Sainz que se sintió ninguneado.

    Tensión entre los bandos Sainz y Verstappen

    Así pues, para el asesor y responsable de la academia de Red Bull, esta jugada vino también en consecuencia del mal ambiente entre los dos garajes de Toro Rosso, con una rivalidad acrecentada entre los Sainz y los Verstappen tanto dentro como fuera de pista: “Teníamos a Sainz y Verstappen al mismo tiempo. Esa no era una relación saludable con Toro Rosso”, rememora Marko sobre un negativo clima de crispación fruto de algunas acciones unilaterales tomadas por Max en pista y escusadas por el equipo.

    Con tales precedentes, no es de extrañar que la decisión del acelerado reemplazo tampoco fuese del agrado de todos, y que terminarse de romper unos lazos muy deteriorados. Trago que también fue amargo y difícil para Red Bull como así reconoce Marko: “Por un lado, el astuto político Carlos Sainz Senior, por otro lado, el emocional Jos Verstappen a tres bandas. A veces las cosas realmente se ponían a funcionar. Con la promoción de Max, lo desactivamos de un solo golpe. El padre de Sainz, por supuesto, se ofendió a muerte y ya no entendía el mundo”, comenta Helmut sobre el agigantado juego de tronos que se formó en la escudería junior entre dos potenciales jóvenes talentosos.

    Internamente, a veces tuvimos que tomar medidas duras, aunque desde fuera no diese esa impresión”, desvela en última instancia un Helmut Marko, que ya se ha servido de otras ocasiones para expresarse en términos similares sobre aquellas tensiones que se vieron forzados a cortar por lo sano, antes de que la sangre llegase al rio.

    Fuente: www.caranddriver.com