El reciente GP de Japón ha vuelto ha poner de manifiesto como las condiciones de mojado, en estas últimas dos temporadas, han generado una serie de situaciones que por unos motivos u otros, provocan que al final cuando la lluvia hace acto de presencia, se teme más porque vaya a disputarse la carrera que por cualquier otra cuestión. Además, citas que tradicionalmente siempre han sido especialmente trepidantes por las condiciones cambiantes de la pista, y el nivel de pilotaje que exigen a los corredores, ahora son campos de retrasos y banderas rojas, distado mucho de la imagen que generalmente han ofrecido las carreras en estas condiciones.

    En pro de introducir cambios para devolver la normalidad a la competición bajo condiciones ambientales desfavorables, Max Verstappen y Charles Leclerc han dado su opinión sobre ciertos déficits que afectan especialmente a los neumáticos de lluvia.

    Verstappen: “El extremo es demasiado lento

    De este modo, para Max, uno de los principales problemas reside en la composición del neumático de lluvia extrema, siendo este un compuesto excesivamente lento, que los equipos tratan de evitar a toda consta: “No quiero criticar a nadie, pero creo que necesitamos mejores neumáticos para lluvia”, abre el bicampeón del mundo, apuntando en dirección a Pirelli.

    Estoy muy contento de tener algunos días de prueba y probar diferentes tipos de neumáticos, pero necesitamos mejores neumáticos para lluvia”, prosigue el neerlandés enfocando el problema de forma positiva, proponiendo más test en condiciones de mojado, para hacer evolucionar estos compuestos.

    Los extremos son simplemente lentos y realmente no pueden transportar mucha agua. Es por eso que todos siempre intentan cambiar muy rápidamente al intermedio porque es mucho más rápido en una vuelta”, pone de manifiesto un Max Verstappen, haciendo referencia también a las consecuencias de tener un compuesto tan desfavorable.

    Para corroborar esta afirmación, Max pone como ejemplo lo que sucedió tras la relanzada en Suzuka: “Se podía ver de una vuelta a la siguiente, pasamos del extremo al Inter hoy, y fuimos a casi cinco segundos más rápido y eso es demasiado grande”, expone el de Red Bull, haciendo ver que al final, el uso del neumático extremo solo se reduce a cuando la FIA obliga a equiparlo.

    Además, para Verstappen, estos neumáticos no tienen ninguna cualidad positiva, ya que tampoco son seguros para conducir bajo situaciones de lluvia realmente extrema: “Y cuando llovía como lo hizo cuando salió la bandera roja, hubieras puesto neumáticos extremos, creo que todavía sería muy difícil de conducir. Pero si comparas eso con hace 20 años, habría estado perfectamente bien. Entonces debe haber críticas porque me encantaría ayudar y realmente deberían investigarlo”, sostiene el holandés, haciendo revisionismo histórico, y poniendo de relieve los problemas de esta nueva tendencia de la F1.

    Tal vez podamos organizar más pruebas en mojado y trabajar juntos para tratar de encontrar mejores neumáticos para al menos tener la oportunidad de conducir realmente en mojado y no siempre conducir como dos vueltas en extremo, cambiar a intermedio y llámalo una carrera mojada porque una carrera mojada también se conduce normalmente con lluvia intensa”, resumió Max Verstappen al respecto de su opinión sobre los déficits de la actual F1 cuando las gotas comienzan a caer, y la necesidad de encontrar una solución para volver a la normalidad de tiempos pasados.

    Leclerc: “El gran problema es la visibilidad

    Por su parte Charles Leclerc ha apuntado en una dirección distinta sobre los riesgos actuales en F1 cuando la lluvia interviene, siendo para el monegasco sobre todo, un problema de visibilidad: “Creo que un gran problema de estos coches es solo la visibilidad”, introduce el de Ferrari, apuntando al alto nivel de spray que generan los neumáticos actuales, cuando despejan agua de la trazada.

    Entonces, cualquier cosa que podamos hacer para tratar de mejorar la visibilidad y minimizar el spray, especialmente detrás de los coches, será muy beneficioso porque creo que a veces podemos correr según las condiciones de la pista”, argumenta Leclerc, en consonancia con otros pilotos y personalidades de la F1, que desde Bélgica 2021 han mostrado su preocupación por las limitaciones en la visibilidad en mojado y el riesgo que conlleva.

    Pero solo por la visibilidad, porque es muy peligroso estar atrás y no ves nada que nosotros no veamos, terminamos corriendo”, sostiene un Charles Leclerc quien a causa de la falta de visión considera que se está poniendo en riesgo el espectáculo de la F1, en asfaltos mojados.

    Fuente: www.caranddriver.com