Mercedes quiere cerrar la temporada metiendo miedo y cerrando la brecha que aun les separa de Ferrari por el segundo puesto. Si la escudería italiana ya ha asegurado que detiene el desarrollo en su F1-75 actual para centrarse 100% en el año 2023, en Mercedes sacan sus últimas balas creyendo que su primera victoria del mundial 2022 va a llegar en una de las cuatro citas restantes. Según el ingeniero jefe de Mercedes en pista, llevarán una actualización en el Circuito de las Américas de Austin, en Estados Unidos, del 21 al 23 de octubre.

    Retar a sus rivales e impregnarles de preocupación

    La escudería alemana ha trabajado desde la pretemporada en el equilibrio entre no perder rendimiento y hacer más ligero el monoplaza con el objetivo de disminuir sus problemas de porposing. Han buscado ir reduciendo el peso de un coche que nació con unos 10 kilos de más, y parte del avance que esperan en el GP de Estados Unidos va en esa dirección. Así lo confirmó Andrew Shovlin, ingeniero jefe de Mercedes en pista: “Es nuestro último paso en el desarrollo aerodinámico y esperamos que nos dé un poco más de rendimiento“, comenzó Shovlin en declaraciones recogidas por MotorSport.com

    Asegura que cada avance es un aprendizaje constante. “Pero lo más importante es que con cada paso estamos aprendiendo más y más y ese aprendizaje lo podemos llevar al próximo año. Además, hemos quitado algo de peso a componentes que, con suerte, harán que el coche se acerque al límite de peso“, añade.

    En Mercedes no creen que la relajación de Red Bull y el parón de Ferrari vaya a ponerles por delante: “Es muy difícil para nosotros predecir dónde vamos a estar. En Singapur, Lewis [Hamilton] estuvo muy cerca de la pole position, pero en Suzuka ambos coches estaban a una gran diferencia con respecto a la cabeza. Nuestro ritmo de carrera ha sido razonablemente fuerte. Si podemos dar un paso más, espero que podamos meternos en la lucha con los Ferrari y los Red Bull, pero la clasificación para nosotros es lo más difícil de predecir en este momento. Pero, como he dicho, gran parte se trata de aprender y, sin duda, vamos a dar lo mejor de nosotros en las últimas cuatro carreras”, continuó.

    Además, le preocupan los baches del circuito tejano, que podrían ser un completo quebradero de cabeza para las ‘flechas plateadas’, aunque en parte se muestra más tranquilo porque lo han reasfaltado: “Es un lugar complicado y lo fue para nosotros el año pasado. Estaba muy bacheado, había mucho sobrecalentamiento de los neumáticos, y no estábamos rindiendo tan bien como Red Bull con los blandos. Lo han reasfaltado, así que espero que los problemas con los baches sean menores. Pero lo que es muy difícil este año es saber realmente dónde vas a estar en un circuito antes de ir allí. No vamos a hacer ninguna predicción sobre cómo vamos a rendir, solo tenemos que ir allí el viernes, ver qué tipo de problemas tenemos, y luego ver si podemos resolverlos con la puesta a punto“, concluyó.

    Fuente: www.caranddriver.com