Con la inminente llegada a su fin de la temporada 2022 de Fórmula 1, a diferencia de la temporada pasada, hay que buscar qué duelos y qué puestos quedan por definirse tanto en el mundial de constructores como en el de pilotos, para poder disfrutar de la última cita del año, en un circuito cuyo trazado per se no favorece demasiado el espectáculo, a diferencia de lo vivido hace unos días en Sao Paulo.

    De este modo, llegamos a Abu Dhabi con una nada desdeñable igualdad total entre Charles Leclerc y Sergio Pérez en el campeonato de pilotos, con un ambiente además caldeado después de lo vivido en Interlagos por las ‘ayudas’ a cada contendiente dentro de sus respectivos equipos.

    Del mismo modo existen luchas de marcas por hacerse con un mejor puesto en la tabla final de esta temporada de cambio de era, como la que mantienen Mercedes y Ferrari por acabar subcampeones del mundo, aunque a años luz de Red Bull. Sin embargo, a diferencia de lo que la lógica incita a pensar, existen motivos por los que a ambas estructuras les compensaría ‘perder’ este duelo final.

    Cuando el dinero no lo es todo

    Y es que con la introducción y progresiva reducción del techo presupuestario establecido por la FIA, actualmente la mayoría de los equipos, y sobre todo las grandes potencias como lo son nuestros protagonistas ya no sienten la necesidad de recaudar hasta el último dólar para preparar mejor su próxima campaña. De este modo, y tal como ha asegurado Christian Horner, con la limitación de 140 millones de dólares, hasta los premios más pequeños que otorga la F1 a las escuderías por su posición en el campeonato sirven para cubrir el “70 u 80 % de los costes”.

    Teniendo en cuenta esas palabras, y atendiendo al reparto monetario entre los equipos filtrado en las últimas temporadas, no resulta complicado pensar que los equipos más pudientes y punteros, tengan completamente cubiertas sus inversiones con las mencionadas recompensas, o que tengan que aportar una cantidad irrisoria, respecto a las inversiones que acostumbraban a hacer, para colmar hasta el último centavo.

    De hecho, la cantidad de dinero que recibiremos de Liberty este año excederá el límite en sí mismo”, aseguró Horner en una de sus múltiples comparecencias a propósito de este tema por la infracción que cometieron en 2021.

    Horas ‘al viento’

    En consecuencia, entendiendo que la jerarquía económica ha perdido completamente su función para las grandes estructuras, llegando al punto de que se dice que hasta 6 equipos podrían estar actualmente en el techo; recurrimos a otro de los instrumentos ‘igualadores’ recientemente introducidos como es el hándicap aerodinámico, según el cual el número de horas semanales de túnel de viento de las que puede gozar cada equipo, están racionadas de forma invertida a la clasificación de constructores. De este modo Williams disfruta y disfrutará de muchas más horas que Red Bull hasta final de año, y luego al menos julio de 2023, dado que las reasignaciones se realizan semestralmente.

    Por ende, es fácil pensar cómo tanto Ferrari y Mercedes se beneficiarían más sobre su rival en caso de disponer de un mayor número de horas hasta mediados de la temporada que viene, con las que poder hacer un uso más eficiente de un presupuesto al que estarán igualados. Además, esta medida gana importancia desde el momento en que se aplique la reducción extra a Red Bull, como castigo por haber infringido la barrera económica fijada en 2021, que se traducirá en una limitación adicional del 10% de horas de túnel al equipo que de por sí menos pasará por esta sala en 2023, en tanto que son los campeones del mundo.

    La F1, cuestión de prestigio

    Sin embargo resulta absurdo pensar que cualquiera de los dos contendientes por el segundo escalón de las marcas vaya a renunciar a tal privilegio, anteponiendo el razonamiento anterior, donde no se contempla que la F1 es una cuestión de prestigio, donde la lógica pierde sentido en pro de la gloria y el espectáculo y motivo por el cual tanto escuderías como aficionados mantienen el interés y sustentan el gran circo.

    Aplicando esta perspectiva, resulta evidente que para Ferrari sea crucial mantener esa posición con la que salvar los muebles y el orgullo de una escudería que ha fracasado en 2022, y cuya decepción podría caer incluso un peldaño más; y por otro lado, para Mercedes supondría una demostración de fuerza y recuperación después de una temporada complicada en la que ya han cumplido uno de los dos objetivos que se marcaron tras México tras la victoria de Russell en Brasil, y que ahora solo mira a esos 23 puntos que le distancian de Ferrari.

    Fuente: www.caranddriver.com