Aston Martin ha atravesado un decepcionante 2022 donde sobre todo en la primera mitad de temporada estuvieron totalmente desdibujados llegando al parón veraniego únicamente por delante de Williams –en novena posición en el mundial de constructores–, para protagonizar una excelente recuperación desde entonces que les ha valido una escalada hasta la séptima plaza en la general, que podría transformarse en sexta, si los de Silverstone suman 4 puntos más que Alfa Romeo en las dos carreras y la Sprint que quedan por disputarse.

    De este modo, Tom McCullough, jefe de rendimiento de Aston Martin ha hablado sobre la evolución de su equipo en la presente temporada, pero teniendo en todo momento presente el verdadero objetivo de la marca de las alas, volver más fuerte en 2023.

    Ir por el camino equivocado

    Así ha definido McCullough el error que desde la sede de Silverstone cometieron desde un primer momento en el desarrollo del monoplaza, y que les hizo quedar rezagados con sus rivales directos: “Al comenzar la temporada, teníamos dos caminos de desarrollo muy diferentes. Fuimos por un lado, pero, dados los problemas que experimentamos con el porpoising, decidimos cambiar e ir por el otro lado. El potencial de rendimiento de nuestro lanzamiento El coche era grande, pero tomamos una ruta diferente porque no podíamos hacerlo funcionar tan bien como queríamos”, justifica el máximo responsable de rendimiento del equipo de Lawrence Stroll.

    Así y todo, para Tom, el dispositivo de recuperación que puso en marcha Aston Martin no debe desmerecerse, que al igual que muchos otros equipos tuvieron que llevar a cabo en las primeras citas importantes modificaciones para revertir errores de concepto, como también fue en caso de McLaren o Mercedes: “La escala del cambio de concepto no debe subestimarse. Cambiamos por completo el diseño de refrigeración, el suelo, los pontones, la cubierta del motor, los conductos de los frenos, las aletas alrededor del halo, los espejos: todo cambió”, recuerda McCullough, orgulloso del trabajo en la sede:

    Desde que introdujimos ese cambio de concepto en el Gran Premio de España, hemos mejorado constantemente. Carrera tras carrera, hemos incorporado pequeñas mejoras al monoplaza y desarrollado el paquete”, dispone el ingeniero británico remitiéndose a la constante mejora de su equipo una vez recondujeron el desarrollo del coche de Stroll y Vettel.

    El precio a pagar

    Sin embargo, todo este ejercicio de puesta a punto y equiparación con sus rivales también ha contraído dificultades y limitaciones a largo plazo, como consecuencia de una gran inversión de recursos para corregir un trabajo previo: “Tratamos de ser lo más agresivos que pudimos este año, pero con el límite presupuestario y los recursos disponibles ha sido difícil. Hay piezas que nos encantaría haber hecho. El alerón delantero, por ejemplo, es prácticamente el mismo que el con el que empezamos el año”, analiza Tom McCullough.

    Podríamos haber hecho tantas cosas, pero no podíamos permitirnos el lujo dentro del límite presupuestario, especialmente después de los cambios significativos que hicimos en el coche en Barcelona. La fórmula ha cambiado un poco. Ahora, se trata de elegir las mejoras que brindarle el mejor retorno de rendimiento en comparación con el gasto”, lamenta el ingeniero, sobre las inversiones y el desperdicio de dinero invertido en un 2022 que no salió como esperaban, en el que confiaban que sería su año de ascensión y que al final solo les hundió más en la parrilla.

    Visiones de 2023

    De este modo, y en una tónica similar a las palabras de Mike Krack, el sueño de volver a brillar se traspasa ahora a 2023, con un proyecto igual de ilusionante, y en el que contarán con Fernando Alonso a los mandos: “Creemos que el camino en el que estamos ahora es el correcto, y podremos iterar nuestro coche de 2023 para ofrecer un mayor rendimiento de manera constante en lugar de tener que cambiar el concepto a mitad de temporada”, agrega McCullough, confiado en haber seguir en 2023 la línea de progresión establecida desde mitad de año:

    Queremos llegar al frente de la zona media y luego comenzar a avanzar, para hacer eso, tenemos que ser agresivos”, lanza en última instancia el jefe de rendimiento de Aston Martin que con estas palabras se suma a la ola de promesas de un equipo que no desiste en su sueño de llegar a cima de la F1 ahora que por primera vez en su historia cuentan con una potente inversión económica.

    Fuente: www.caranddriver.com