El Gran Premio de Sao Paulo 2022 de Fórmula 1 ya es historia y menuda aventura ha representado para todos los pilotos y equipos de la parrilla, que a lo largo de tres días de pura acción han experimentado altibajos constantes en la penúltima prueba de la temporada donde al fin Mercedes y George Russell materializaron el triunfo de una escudería y un piloto que desde hace varias semanas venían llamando con insistencia a las puertas de la gloria.

    Viaje tortuoso

    Sin duda el camino recorrido hasta Brasil ha sido de todo menos placentero para un equipo que acostumbrado a dominar la F1 se ha visto relegado a la tercera fuerza en esta temporada de debut de la nueva era; pero sobre todo ha sido un camino mucho más arduo y sufrido para George Russell, piloto que en sus tres primeros años se vio limitado por las carencias de un Williams en los peores momentos de su historia, y que para más inri, en la única oportunidad que tuvo de subirse al Mercedes la mala fortuna se cebó con el británico, como así recuerda Toto Wolff:

    Creo que merecía ganar en Bahréin, y lo defraudamos con el coche”, rememora el jefe de equipo sobre aquella noche del Gran Premio de Sakhir 2020 en la que George hizo todo lo que estaba en su mano para hacerse con el triunfo en su primera oportunidad con un monoplaza competitivo.

    Por eso hoy nos alegra esta victoria porque pudo haber tenido una en el contador hace dos años y no la tuvo y ahora al fin tiene esa primera victoria”, avanza un Toto Wolff que hasta cierto punto se sentía en deuda con el piloto que han cultivado en su academia de pilotos y que ya es ganador en Fórmula 1.

    La fuga que pudo cambiarlo todo

    Sin embargo, el final de la carrera de Russell estuvo lejos de ser tranquilo, al menos para los miembros del muro de Mercedes, que detectaron una fuga de agua en el coche ‘63’, por la cual el desenlace de la carrera podría incluso haber sido más terrible que el de aquella noche en Bahréin: “Tuvimos una fuga de agua en el monoplaza durante la carrera y no estaba claro si realmente podríamos llegar al final”, reconoce el team principal, que a pesar de todo decidieron correr hasta el final con Russell:

    Lo hablamos por el intercomunicador y todos acordamos que lo dejaríamos conducir hasta el final, incluso sin agua, e intentar terminar la carrera” responde Wolff sobre la decisión que tomaron internamente ante el incipiente fallo que tarde o temprano acabaría por manifestarse de forma irreversible.

    Finalmente, y tal como informa el portal web RacingNews365, miembros del equipo Mercedes parecen haber reconocido que la preocupación interna fue in crescendo durante las últimas 4 o 5 vueltas de carrera, donde la información recibida del coche de George se volvió menos esperanzadora e hizo temer que pasase lo peor. ¿Hubiese cambiado algo si no hubiésemos tenido ese periodo de safety a final de carrera?

    Fuente: www.caranddriver.com