La cuestión del techo presupuestario y la infracción que cometieron sobre este tanto Red Bull como Aston Martin durante la temporada 2021 parece estar llegado al fin de las crispaciones y especulaciones después de que tras varias semanas, la FIA haya llegado a un acuerdo con ambas escuderías por el que serán sancionadas en proporción a la cantidad excedida.

    Sin embargo, todo este caso sigue dando alguno de sus últimos coletazos como la reacción insatisfecha del resto de la parrilla por la sanción impuesta a la marca de las bebidas energéticas –7 millones de dólares de multa y la reducción de uso de túnel del viento del 10%, que se sumará al correspondiente déficit aerodinámico del equipo– y por otro lado, la defensa personal de los que ya son Campeones del Mundo de 2022, y denuncia de acoso y situaciones abusivas ante lo que consideran una persecución injusta.

    Daño comercial

    De este modo, Christian Horner ha seguido la estrategia de defensa dispuesta por el mismo y miembros de su cúpula en estas últimas semanas, por la cual dicen sentirse víctimas de declaraciones fuera de lugar y comentarios difamatorios desde el mismo momento de la filtración de la infracción: “Las acusaciones hechas en Singapur fueron extremadamente molestas para cada miembro del personal, todos nuestros socios y todos los involucrados en Red Bull”, comenta el director británico, haciendo referencia a la imagen de marca y como esta se ha visto perjudicada comercialmente.

    Precisamente sobre el hecho de la filtración ha querido detenerse el veterano team principal, calificando este suceso que tuvo lugar hace un mes, en el viernes del GP de Singapur, como: “Obviamente, cualquier tipo de filtración es muy preocupante. Es algo que esperamos que se le dé seguimiento”, reprocha el mandatario, a propósito del incidente que originó el clima de incertidumbre y crispación que les han acompañado hasta la resolución acordada con la FIA, y que podría seguir acompañándoles en las dos carreras que faltan de esta temporada, considerando inaceptable que este tipo de informaciones trasciendan desde un momento tan prematuro y que ha contribuido al desgaste de la imagen de Red Bull estas semanas.

    Tras la resolución definitiva y conocer que la superación del techo no alcanzó los 2 millones de dólares, Horner ha valorado como palabras de algunos rivales han sido excesivas para la falta cometida por su equipo: “Probablemente se nos debe una disculpa de algunos de nuestros rivales por algunas de las afirmaciones que han hecho”, valora Christian, reincidiendo sobre las “exacerbadas” críticas.

    Conciencia tranquila

    Así mismo, para Horner no hay motivo por el que su estructura deba hacer una disculpa, insistiendo no en la inocencia ante la violación del reglamento económico, sino por el desconocimiento o reinterpretación del mismo: “No habrá disculpa por la forma en que hemos procedido, la forma en que hemos actuado”, aclara Horner reafirmándose en la falta de intencionalidad de Red Bull ante el gasto adicional.

    Asumimos que hay lecciones que aprender. Se han cometido errores potenciales en nuestra presentación, que con el beneficio de la retrospectiva y la visión completa, todos pueden ser especialistas”, dispone el jefe de equipo, quien dice haber entendido ahora el enfoque de la FIA al respecto de una reglamentación económica aún por perfeccionar.

    No hubo intención, no hubo nada deshonesto, y ciertamente no hubo trampa involucrada que se ha alegado en ciertos sectores. Así que no siento que debamos disculparnos”, remarca Christian Horner sobre las buenas intenciones de su equipo ante un incumplimiento ‘menor’, por el que no considera que deban pagar el precio de su reputación y la de su personal, pilotos incluidos: “Nuestros pilotos han sido abucheados en los circuitos. Y el daño a la reputación que han causado las denuncias ha sido significativo. Ha llegado el momento de que eso se detenga”, finaliza el máximo responsable del equipo Red Bull.

    Fuente: www.caranddriver.com