Durante el Gran Premio de México y en mitad de un ambiente enrarecido por la sanción y posterior apelación de la sanción a Fernando Alonso por terminar la carrera de Estados Unidos sin un retrovisor, se hizo público que la FIA y Red Bull habían alcanzado a un acuerdo para cerrar el tema referente al exceso de límite presupuestario.

    Limite presupuestario excedido

    El acuerdo suponía que Red Bull aceptaba los resultados presentados por la FIA, terminando aquí la posibilidad de defender los resultados en otros órganos superiores, y por lo tanto tendría que hacer frente a una sanción, que a ojos del que la acepta es completamente desproporcionada, y para sus rivales, absolutamente inocua.

    Los auditores, externos a la FIA, determinaron que Red Bull estuvo por encima del límite presupuestario de 145 millones de dólares. Inicialmente, la cifra excedida se situaba en 2,2 millones, sin embargo, tras algunas correcciones, la cifra ofrecida por los auditores es de 432.652 dólares, un exceso de un 0,37%. En cualquier caso, siempre se ha tratado de las consideradas infracciones menores, las inferiores al 5% o a 7,25 millones de dólares.

    La FIA hizo públicas 13 puntos de conflicto entre las cuentas presentadas por Red Bull y la valoración de los auditores, siendo la mayoría de puntos referentes a la seguridad social, tanto de empleados en prácticas, bajas por enfermedad o empleados que fueron apartados de su puesto de trabajo. Destacan también una subestimación de la valoración de las unidades de potencia Honda, que fueron inicialmente entregadas sin coste por los japoneses, servicios de comida para empleados, así como diferentes criterios de asignación de costes, que Red Bull inicialmente asignó a Red Bull PowerTrains, la sección de motores, y que los auditores consideran que deben estar en Fórmula 1.

    En rueda de prensa, Horner defendió muchos de los puntos polémicos que a su juicio no eran correctamente valorados por los auditores, como el no poder excluir los costes de la seguridad social de empleados con una baja por enfermedad de larga duración. El británico incidía en que irónicamente, si el empleado hubiera muerto, entonces sí se les permite excluir el gasto. Sin nombrarlo, también hizo referencia al caso de Dan Fellows, empleado de alto rango que mostró su intención de marcharse a Aston Martin, lo cual hizo que Red Bull lo apartara de la Fórmula 1, peo que a ojos de los auditores, sus costes deben contabilizar dentro del límite presupuestario.

    13 puntos de discrepancia

    Red Bull presumió de que el servicio de comida y bebida para sus empleados ha sido prestado desde el primer día, que es un privilegio por ser de la familia Red Bull que afecta directamente a la calidad de vida de los empleados, y que no creen que deba ser parte del presupuesto de la Fórmula 1, cuando en la sede de Milton Keynes hay mucho empleado asignado a otros proyectos.

    De nuevo, Horner explicó que el proceso de entrega de cuentas fue completamente transparente desde el primer día. El equipo de la bebida energética presentó las mencionadas cuentas en abril de 2021, cuentas que incluían 75.000 líneas contables. Unos resultados que estaban 3,7 millones por debajo del límite. Añade que los auditores realizaron consultas entre abril y junio. No volvió a tener noticias del tema hasta finales de septiembre, cuando se solicitaron aclaraciones a distintos puntos y se inician las primeras filtraciones a la prensa.

    Red Bull se muestra frustrado ya que, una vez entregadas las cuentas, se hicieron una serie de cambios en la forma de contabilizar las piezas no usadas o traspasadas al siguiente año, y que de haber podido incluir ese cambio en las actuales cuentas, se habrían deducido cerca de 1,2 millones, lo que habría evitado exceder el límite.

    La sanción

    Esta polémica se cierra con una sanción económica de 7 millones de euros y una reducción de un 10% de horas de desarrollo con el túnel de viento y CFD. Debido a que la condición de campeón de constructores ya limita el total de horas a un 70%, tras la sanción se queda en un 63%, prácticamente la mitad que el equipo Williams.

    Horner, que cree que varios equipos estarán en problemas con las cuentas de este 2022 debido a la inflación y los costes energéticos, se pregunta que si ellos han sido sancionados con un 10% de horas por un exceso de 0,37%, de cuánto será la sanción si el exceso es de un 5%.

    A Red Bull le queda el consuelo de que la FIA afirma en su escrito de sanción que “No hay acusación ni prueba de que Red Bull haya buscado actuar de mala fe, de manera deshonesta o fraudulenta, ni de que haya ocultado intencionalmente ninguna información sobre el límite presupuestario.”, algo que no ha sido considerado por sus rivales y aficionados de otros equipos, que han atacado con dureza al actual campeón de constructores.

    Fuente: www.caranddriver.com