Max Verstappen está en su zénit deportivo, el piloto que aterrizase con tan solo 17 años en el gran circo de la mano de Toro Rosso ya es indiscutiblemente la primera fuerza de la categoría, con dos mundiales y varios récords imposibles debajo del brazo, que hacen pensar que el neerlandés podrá mantenerse en la cima por muchos años más.

    Sin embargo, el piloto de Red Bull ha querido dejar patente una vez más su falta de interés en prolongar su tiempo en F1, todo ello en una entrevista centrada en su relación con su ingeniero de pista, Gianpiero Lambiase, aclamado por el mundo de la F1 por la simbiótica relación que mantiene con el temperamental Verstappen.

    ¿Mejor de lo prometido?

    Así Verstappen ha revelado como por pura cuestión de azar acabó trabajando con ‘GP’: “Le prometieron que trabajaría con Seb, así que firmó. Pero dos semanas después, Seb se fue a Ferrari. Por lo que en 2015, tuvo que trabajar con Daniil Kvyat”, desvela el bicampeón del mundo, sobre el momento en que Gianpiero dejó a Pérez y Force India para poner rumbo a Red Bull para 2015, con la promesa de trabajar con la estrella del equipo, un movimiento que con el paso de los años parece haber salido bien al ingeniero italiano.

    Todavía nos reímos de eso a veces, le prometieron trabajar con Seb y ahora, a través de los años, ¡terminó conmigo!”, comenta Max Verstappen, más que orgulloso de trabajar junto a Lambiase en cada fin de semana de gran premio:

    Ha sido realmente bueno” sostiene el piloto de 25 años, que con el paso de los años ha forjado un vínculo determinante en su rendimiento como piloto, que ha sido alabado incluso por Helmut Marko.

    También es muy importante, una vez que funciona, permanecer juntos y cuando tienes que trabajar todo el tiempo con un ingeniero de carrera diferente, no creo que sea bueno para ti”, valora el neerlandés, que ha encontrado a su compañero de viaje ideal, y espera poder mantenerlo por más tiempo: “No quiero cambiar. Espero que él tampoco quiera cambiar”, afirma Max verstappen, que el año pasado se aventuró a decir que no estaba interesado en seguir en F1 si no era junto a Gianpiero Lambiase.

    Corta perspectiva en F1

    Y es que para Verstappen mantenerse junto a ‘GP’ tampoco tendría porque ser una labor excesivamente compleja, dado que no se ve en este mundo por mucho más tiempo pese a su corta edad: “Podría serlo, de todos modos, no voy a conducir en F1 hasta que tenga 40 años”, señala Max sobre una cuestión que ya ha tratado en ocasiones anteriores, aunque no con una perspectiva tan corta:

    Entonces, incluso si el contrato se agota en 2028, no me veo dando vueltas por mucho más tiempo que eso”, indica el bicampeón, sobre la presteza con que podría cambiar de aires para probar otras categorías dentro del mundo del motorsport como el WEC, y ante una F1 que se aleja progresivamente de su ideal de categoría: “Es demasiado. Hay demasiadas carreras”, dispone en última instancia un Max Verstappen en una nueva manifestación de sus intenciones de futuro como piloto.

    Fuente: www.caranddriver.com