El caso de Alexander Albon es una clara demostración de lo caótico que puede llegar a ser el mundo del motorsport, en un deporte plagado de injusticias y una presión asfixiante, que al mismo tiempo son motivos por los que es tan especial, de lo cual no queda exenta la F1 como categoría.

    Después de un meteórico ascenso a Red Bull y una fulminación igual de inmediata, Alexander Albon volvió a disfrutar de una oportunidad en el gran circo de la mano del equipo Williams este año, oportunidad a la que ha sabido sacar provecho para mantenerse en F1. A propósito de esta continuidad siempre al límite se ha pronunciado el joven tailandés, que además de cara al año que viene cortará todas sus vinculaciones con Red Bull.

    La inestabilidad como costumbre

    Y es que a diferencia de otros jóvenes talentosos que al igual que Albon se desempeñan en F1, Alex nunca ha tenido las facilidades de las que han gozado varios de sus compañeros: “Siempre he tenido que luchar por ello”, valora el británico-tailandés que nunca ha tenido seguridad a más de un año:

    Siempre he tenido la sensación de que cada año me ganaba entrar en el próximo año, y luego en el próximo año. Así ha sido desde que tenía 14, 15 años. Entonces, estoy acostumbrado”, recuerda el de Williams, que a pesar de su talento ha tenido que pelear más sus oportunidades que otros, lo que siempre ha tenido su futuro pendiendo de un hilo:

    Dos veces en mi carrera no pensé que hubiera un futuro a la vista para mí en el automovilismo”, sentencia el ‘23’, que ciertamente ha estado en la cuerda floja, incluso después de grandes actuaciones, como tras sus brillantes 2018 y 2019 donde dio la sorpresa en F2 y posteriormente en F1, siendo ascendido precozmente a Red Bull y erigiéndose como debutante del año sobre Norris y Russell.

    Ser un superviviente

    De este modo, y después de todos los altibajos por los que ha pasado su carrera deportiva, Albon establece con naturalidad: “Cuando pasas por esta sensación de estar justo al borde de, supongo, la supervivencia, en realidad llegas a un punto en el que comienzas a preocuparte menos, es casi como si estuvieras involucrado y te preocupas, pero luego no tienes nada que perder. Y puedes usar esa mentalidad como algo bueno”, sostiene el asiático, que se ha hecho más fuerte emocionalmente a raíz de estas duras experiencias.

    En este sentido, Albon asume parcialmente la ‘justicia’ de esta infravaloración que le ha acompañado toda su vida, y pese a la cual ha llegado y vuelto a la categoría reina: “Durante mi carrera, tal vez nunca destaqué salvo en los niveles junior. Pero siempre he estado compitiendo contra George y Charles y contra todos durante toda mi vida”, sopesa el piloto de 26 años, que a pesar del duro golpe que supuso salir de Red Bull tras 2020, no perdió la confianza en sí mismo, ahora más fuerte que nunca:

    Sentí que mis últimos fines de semana en 2020 comenzaron a mejorar realmente. Empecé a entender un par de cosas, pero obviamente, ya era demasiado tarde”, comenta un Albon que vuelve a verse fuerte e independiente, lo que le ha llevado a romper su vinculación con el programa Red Bull para el año que viene: “Me emociona poder ser independiente, libre de esa manera. Es emocionante, disfruto esta sensación de que tendré un papel importante dentro del equipo”, dice congratulado Alex Albon para finalizar.

    Fuente: www.caranddriver.com