La FIA y F1 han tenido varios choques en los últimos años y en concreto en 2022, donde las pretensiones de espectáculo de los miembros de la FOM no siempre se han visto atendidas por el máximo organismo regulador, reduciendo la competitividad y poniendo trabas a la acción en pista como sucedió en las tres carreras seguidas de Italia, Singapur y Japón; en una situación un tanto exasperante, teniendo en cuenta las vertiginosas inversiones que realizan desde Liberty para servir de este espectáculo.

    Ahora, Pat Symonds, director técnico de la F1, culpa a la FIA de sobre reaccionar ante el problema del porpoising tras el GP de Azerbaiyán, modificando la directiva técnica a mitad de temporada e instaurando nuevos protocolos, a partir de cuya implantación cambió el panorama para el equipo Ferrari en la contienda mundialista.

    Mayor intervención de la necesaria

    De este modo, el ex ingeniero de equipos como Renault o Williams considera que las medidas que la FIA empezó a plantearse tras aquella carrera y los dolores de espalda de Hamilton, fueron más lejos de lo necesario: “Creo que [la FIA] reaccionó un poco de forma exagerada después de Bakú”, comenta Symonds para quien la toma de cartas en el asunto tuvo además como principal responsable al equipo Mercedes y sus presiones:

    En Bakú, vimos los peores efectos porque un equipo intentó algo que no funcionó y luego se hizo público a gritos. Si la gente no hubiera intervenido, los problemas también se habrían resuelto. La mayoría de los equipos ahora entienden cómo controlar los rebotes”, prosigue el británico, que como miembro de la F1 y responsable de las nuevas reglamentaciones no le gustó ver aquella intervención a mitad de temporada, a partir de la cual, la competencia entre Red Bul y Ferrari acabó por extinguirse –en torno al GP de Bélgica–, si bien esta no tiene por qué ser la única ni la principal causa del hundimiento de Ferrari.

    Symonds se olvidó del rebote

    Del mismo modo, Pat Symonds ha hecho autocrítica a la hora de reconocer que el efecto rebote no estaba en sus planes cuando se sentaron los cimientos de la nueva reglamentación técnica con el efecto suelo como protagonista: “Tengo que admitir que no estaba en nuestro radar”, si bien ya existían antecedentes de este fenómeno, los cuales ya habían podido observarse en la década de los 80’, y sobre lo que Adrian Newey era consciente cuando en Red Bull empezaron a trabajar en el nuevo concepto:

    Yo también debería haberlo sabido, porque todavía estaba trabajando en coches con efecto suelo. Simplemente lo había olvidado. Sin duda, el rebote cambió las cosas”, admite el ingeniero en un error que ha acabado condicionando la temporada, debido al tiempo que han dedicado los equipos a solventar estas oscilaciones verticales.

    Los equipos tenían que resolver este problema antes de poder trabajar en su aerodinámica. El rebote no es un problema puramente aerodinámico. También hay mucha mecánica involucrada, por ejemplo, la rigidez de la suspensión”, avanza Symonds, sobre una problemática mayormente solventada por los equipos en la recta final de la temporada.

    Antes de terminar, y en relación con las fallidas promesas de igualdad entre equipos que en principio traería la nueva era, el responsable técnico establece: “Tenemos la esperanza de que la brecha de adelante hacia atrás se reduzca rápidamente. Ya se podía ver eso en pequeña medida durante la temporada”, dispone Pat Symonds para finalizar.

    Fuente: www.caranddriver.com