Adrian Newey y el equipo Red Bull tomaron una arriesgada decisión la pasada temporada, antes del cambio de era de la F1. Dado que con las modificaciones en la normativa de cara a 2021 y el gran paso delante de Honda en el motor de Red Bull, los de Horner brindaron a Verstappen un arma con la que poder plantar cara a Lewis Hamilton y Mercedes, dando lugar a uno de los duelos más trepidantes de la historia de la categoría.

    Como consecuencia de esta oportunidad de salir campeones, el equipo austriaco desarrolló más que nadie en un monoplaza cuya fecha de caducidad estaba próxima, en vez de poner todos los recursos posibles en el futuro monoplaza con el que estrenarse en la nueva era de la F1. Ahora, y después del éxito de Red Bull tanto en 2021 como 2022, Adrian Newey recuerda como fue el trabajo en Milton Keynes el pasado inverno, a contrarreloj para dar con un concepto competitivo con el que llegar a Bahréin.

    Perder tiempo… quizás demasiado tiempo

    De este modo, para el reconocido ingeniero, no quedan dudas de que el equipo arriesgó en su determinación por derrotar a Lewis Hamilton en 2021, aunque finalmente este hecho no haya tenido consecuencias negativas en 2022: “Tuvimos un período de desarrollo bastante corto, particularmente porque seguimos desarrollando el coche del año pasado en la batalla por el campeonato, posiblemente más de lo que deberíamos haber hecho”, admite Adrian Newey, que tras el convulso GP de Abu Dhabi tuvo que sacar lo mejor de sí y su equipo para recuperar el tiempo perdido:

    Eso nos dio mucho trabajo que hacer durante el invierno. En lo que tratamos de concentrarnos fue en lograr que los fundamentos del monoplaza fueran correctos como el coche de este año, y luego esperar que eso nos diera el potencial de desarrollo para refinarlo”, prosigue la mano derecha de Christian Horner, que a pesar de todo fue capaz de estudiar y adivinar problemas que supondría trabajar con el efecto suelo, como el porpoising, adelantándose a sus competidores y creando una vez más el monoplaza más competitivo de la parrilla.

    Trabajo más allá del invierno

    Sin embargo, la labor de conceptualizar y diseñar un monoplaza de F1 no queda reducida al trabajo durante los meses invernales, pues la misión de actualizar y evolucionar el monoplaza constituye una parte fundamental a la hora de cimentar equipos fuertes, y es en lo que Red Bull se ha apoyado para imponerse este 2022: “Afortunadamente así fue como funcionó. En realidad, Ferrari en la pretemporada fue probablemente más rápido”, recuerda Newey, sobre el potencial inicial de Ferrari, que pese a ese buen comienzo naufragó en mantener el monoplaza actualizado, al contrario que Red Bull:

    Tuvimos una actualización muy buena y efectiva en la primera carrera. Eso hizo que estuviera muy cerca, y luego fue realmente una batalla reñida desde el principio. Ferrari fue más rápido en algunas carreras, nosotros fuimos más rápidos en otras”, dispone para finalizar un Adrian Newey, que nuevamente ha sido determinante en la consecución de un Campeonato del Mundo para el equipo en que trabaja.

    Fuente: www.caranddriver.com