Mercedes no viene de completar la mejor de sus temporadas en 2022, los de Wolff han tenido que conformarse con ser la tercera fuerza en una temporada de cambio de era en la que sin embargo han ido de menos a más, en lo que les permite vislumbrar un panorama más favorable para 2023.

    Ahora, al término de un año en el que pese a todo, desde Mercedes se han mantenido fieles a unos conceptos extravagantes como sus pontones invertidos, Andrew Shovlin –jefe de ingeniería de pista–, reflexiona sobre las características del W13 y por qué no han renunciado a ellas a una vez empezada la temporada.

    Claves ocultas

    Y es que para el responsable de ingeniería de pista, las apariencias y diferencias visibles, son una trampa a la hora de encontrar las áreas verdaderamente diferenciales de estos nuevos monoplazas: “La mayor parte de la ingeniería, ciertamente desde el punto de vista aerodinámico, son partes que no se pueden, ver debajo del suelo”, indica Shovlin, alejando la mirada de los pontones o cualquier otro foco que no se encuentre a ras de asfalto: “Ahí es donde está mucho de ese trabajo”, asegura el ingeniero en referencia a la zona de mayor relevancia por el famoso efecto suelo.

    Sin embargo, Andrew no niega que su arriesgada apuesta en la zona lateral del Mercedes podría haber sido fácilmente reemplazada por una copia del Red Bull o el Ferrari: “El concepto de los pontones laterales era algo con lo que teníamos que comprometernos de todos modos durante el año de manera realista. Pero si nos hubiéramos centrado más en tratar de encontrar una solución rápida, es posible que la hubiéramos estado copiando, implementando y viendo qué hace”, asegura el alto cargo, que por el contrario sitúa las necesidades de mejora de su equipo en otra dirección:

    Sin embargo, el objetivo para nosotros siempre fue tratar de entenderlo nosotros mismos y aprender y encontrar nuestro propio camino, porque si quieres ganar, y quieres ganar carreras y campeonatos mundiales, no lo logras copiando el diseño de los demás”, asegura Shovlin, sobre una filosofía mucho más ambiciosa y por la que hasta el momento han progresado con solidez, no solo elevando el rendimiento del Mercedes, sino haciendo este más estable en el desempeño del monoplaza en diferentes circuitos.

    Todos nuestros otros coches tenían características pioneras, tenían ideas inteligentes. Hemos tratado de ser líderes en tecnología, así que seguiremos haciéndolo”, expone el ingeniero británico, rehusando la idea de imitar los conceptos de los equipos punteros, a cambio de desarrollar sus propias ideas, por las que poder acabar destacando por encima de todos, como ya hicieron en el pasado.

    La resistencia aerodinámica

    Así, Andrew Shovlin, ha admitido que siempre resulta complicado dar pasos firmes con certeza en temporadas de transición como esta: “Cuando tienes un reglamento totalmente nuevo es difícil saber hacia dónde va a orientar el diseño cada uno”, dispone el de Mercedes, que seguidamente aprovecha para comparar algunas diferencias esenciales en el comportamiento de su monoplaza con el todopoderoso Red Bull:

    Su coche parece que tiene menos resistencia con el mismo nivel de ala. A principios de año, teníamos que correr con niveles de carga aerodinámica muy elevados, lo que no ayudaba desde ese punto de vista”, analiza Shovlin, a propósito de la desmedida velocidad punta de la que Red Bull hizo gala en las primeras citas del año.

    Sin embargo, para Andrew no todo pasa por hacer un monoplaza con más velocidad punta que el resto: “Pero si nos fijamos en Brasil, no teníamos el coche más rápido aunque podíamos adelantarles y pudimos conseguir el doblete. Por lo que ser los más rápidos en recta no es nuestra mayor prioridad en este momento. Uno de los más rápidos es el Williams. Así que eso no define completamente tu rendimiento”, sostiene el ingeniero de 49 años, si bien por otro lado no le vendría mal del todo mejorar la velocidad en recta de su coche para 2023.

    Si es cierto que cuando tienes un coche similar [a otros] es una ventaja. Así que es algo que nos gustaría arreglar. Pero la prioridad siempre será el rendimiento general del coche y conseguir que esté donde de verdad queremos”, finaliza Andrew Shovlin, comprometido con el desarrollo del Mercedes por su propia vía para volver a lo más alto.

    Fuente: www.caranddriver.com