Uno de los signos más evidentes de necesidad de cambio a nivel reglamentario que quedó de manifiesto tras el Gran Premio de Italia, fue el sistema actual de penalizaciones por cambios de componentes, que a contrariamente a lo que sucedió en 2021 no ha surtido el mismo efecto en 2022. Lejos queda esa batalla de componentes donde tanto Hamilton como Verstappen tuvieron que marcar cuidadosamente una estrategia añadida controlando cuando y como introducir nuevos elementos de motor.

    Tras los errores y el descontento generado tras Monza, Toto Wolff también ha querido sumarse a las voces que piden un cambio normativo para 2023, donde se tengan en cuenta los actuales vacíos legales, y se subsanen de la forma en que hay que hacerlo, y no improvisando sistemas nuevos y fuera de lo que estipula el reglamento de la Fórmula 1.

    Penalizar pero no en parrilla

    De este modo, el jefe del equipo Mercedes tiene a recordar el espíritu de la norma por la que se redujeron drásticamente el número de componentes de la unidad de potencia de un año a otro: “Sé por qué tenemos penalizaciones en la parrilla, porque no queremos tener motores de calificación e implementar un motor en cada fin de semana de carrera”, comenta Wolff sobre la limitación a 2 y 3 componentes por temporada en una búsqueda de sostenibilidad y gestión añadida para los equipos.

    Toto continúa recordando como se aprobó el modelo actual y las alternativas que se barajaron en su día: “Hubo sugerencias para hacer que los equipos tuvieran puntos de penalización en el campeonato, pero eso no resolvería el problema porque seguiríamos dándole motores a un piloto que puede ganar el campeonato”, analiza el ingeniero austriaco, consciente de que esta vía alternativa tampoco resolvería nada, y ante todo no daría un espectáculo extra en carrera, con remontadas como las que se pretende ofrecer con las sanciones en parrilla.

    Buscar una solución como es debido

    Por ello Wolff considera que este asunto ha de ser tratado entre los jefes de equipo y la propia F1 para detectar cuales han sido los problemas de este 2022, donde las carreras de Monza y Spa fueron puntos críticos y tratar de solventarlos con acuerdos donde prime la cooperación de todos: “Así que tenemos que ponerlas en orden [las regulaciones]. Tal vez podamos hacerlo por unanimidad para el próximo año. Tendría sentido”, pide el jefe de equipo de Mercedes.

    Tendría sentido que todos juntemos nuestras cabezas y digamos cómo podemos solucionar eso para evitar confusiones”, dispone para concluir un Toto Wolff que a excepción del problema de Hamilton, podría plantearse no sancionar esta temporada repleta de carreras, y donde la fiabilidad del motor Mercedes ha quedado de manifiesto.

    Fuente: www.caranddriver.com