Robert Reid, quien actualmente ostenta la vicepresidencia deportiva dentro de la FIA, se pronunció en la madrugada europea del domingo, durante la previa a la carrera del Gran Premio de Japón, sobre el último ‘escándalo’ basado en supuestos, que se desveló durante el GP de Singapur y que ha sacudido a la F1 desde entonces, levantando acusaciones y protestas con poco fundamento, contra Aston Martin y sobre todo Red Bull, ante una posible infracción del techo presupuestario que la Federación está analizando.

    Acusaciones infundadas

    De este modo, el mandatario ha querido denunciar en primer lugar como el resto de la parrilla y la esfera de la F1, se han lanzado al cuello de Horner y compañía, tratando de mancillar su credibilidad y la ventaja del RB18 respecto al resto de monoplazas de la parrilla: “Creo que lo desafortunado para mí es que ha habido tanta especulación y especulación salvaje”, critica Reid, a propósito de las hostilidades reiteradas en estos dos últimos grandes premios contra la estructura austriaca.

    Eso ha causado situaciones en las que potencialmente hay incluso algún daño a la reputación ahora, lo cual es desafortunado. Se ha hablado demasiado”, prosigue Robert Reid, lamentando el proceder de rivales y medios contra la imagen de Red Bull y Aston Martin.

    En la misma línea, Reid ha instado a esperar a una confirmación oficial por parte del organismo regulador, a partir de la cual pueda conocerse lo que realmente ha sucedido y el tipo de infracción cometida, en caso de haber infracción: “El lunes vendrá y se irá, y estoy seguro de que pasaremos rápidamente al análisis del próximo año. Y veremos qué sale”, sostiene el vicepresidente deportivo.

    A continuación Reid apuntó en la misma dirección que muchos medios, al indicar la posibilidad de que esta violación de la normativa sea de carácter menor: “Si hubiera alguna infracción, creo que todo el mundo sabe cómo se clasificarían esas infracciones en términos de procedimiento, menores y materiales”, deja caer el mandatario, lo que en consecuencia supondría una sanción más insustancial.

    Pulir el reglamento

    En lo que respecta a los retrasos en la resolución de este caso, Robert Reid ha sido franco al decir que lo natural es tomarse un tiempo, con el cual poder analizar correctamente lo sucedido e implementar matices en la reglamentación económica, los cuales permitan tapar vacíos legales, tan habituales ante cambios normativos tan abruptos como este: “Potencialmente hay algunas consecuencias no deseadas o no realizadas en la forma en que se escriben las cosas. Es el viejo clásico. Si empujas el globo hacia abajo, aparecerá en otro lugar del que tal vez no te des cuenta”, ilustra Robert Reid, haciendo referencia a la posible utilización de zonas grises en un reglamento que tiene que madurar.

    Ciertamente esperamos que en los próximos años suceda más rápido de lo que sucedió, ahora que lo hemos logrado, pero las aclaraciones que tengan lugar sobre los resultados de 2021 son obviamente válidas para el 2022 y el 2023”, añade el británico en consonancia con la afirmación anterior, reafirmándose en la necesidad de pulir la normativa del techo presupuestario.

    Según la ley de la física, estamos reduciendo los lugares donde podemos preguntar. Hay una gran parte que está absolutamente clara, y claramente dentro del límite de costos, o claramente fuera del límite de costos. Y es de esperar que el área gris se haga cada vez más pequeña a medida que avanzamos”, dispone en última instancia el vicepresidente deportivo de la FIA, mostrándose calmado y positivo, ante una situación, que se ha descontrolado y que esperan dominar mejor con el paso de los años.

    Fuente: www.caranddriver.com