La FIA publicó recientemente sus resultados de los análisis de control de gastos ejercidos sobre los equipos de Fórmula 1 con el fin de validad el cumplimiento del límite presupuestario que entró en vigor en la temporada 2021. Tres equipos incumplieron, a ojos de la FIA, lo previsto en el reglamento; el caso ya conocido de Williams, que presentó la documentación fuera de plazo con la consiguiente multa económica, Aston Martin, con fallos también en la documentación presentado, y el que ha copado titulares; Red Bull, que falló tanto en documentación como en el propósito de mantenerse dentro del límite presupuestario.

    Límite presupuestario incumplido

    Mientras rivales de Red Bull pedían mano dura contra el equipo de la bebida energética, que habría incurrido en una infracción menor, es decir, un desvió menor al 5%, menos de siete millones de dólares, ni tan siquiera se ha agotado la vía legal de reclamación. Red Bull puede ahora aceptar el análisis presentado por la FIA y atenerse a la sanción, o mostrar su disconformidad y que sea un grupo de expertos quienes decidan si es la FIA o Red Bull quién tiene razón en la forma que han presentado sus gastos.

    Y mientras continúan estas discusiones, la temporada 2022 llega a su fin con muchas dudas en lo económico, incluyendo amenazas de presupuestar ya una ligera desviación si esto supone una advertencia o una multa económica, como se especula que podía ocurrir en este caso.

    Otros equipos, como McLaren, se han dirigido directamente a la FIA en una carta escrita que ha llegado a la prensa en la que piden dureza con la sanción y sobre todo evitar un caso como el de Ferrari y los motores, donde la penalización fue totalmente opaca para el resto de los rivales.

    “Cualquier equipo que haya gastado de más ha obtenido una ventaja injusta tanto en el desarrollo del coche actual como en el del año siguiente.”, afirma de forma tajante Zak Brown, que añade que “se debería comunicar las acciones y sanciones posteriores rápidamente para mantener la integridad de la Fórmula 1.”

    “No creemos que una sanción financiera por sí sola sea una sanción adecuada por un incumplimiento de gasto excesivo o una infracción de procedimiento grave. Claramente, debe haber una sanción deportiva en estos casos, según lo determinado por la FIA”.

    “Sugerimos que el gasto excesivo se sancione mediante una reducción del tope de costes del equipo en el año siguiente a la decisión, y la sanción debe ser igual al gasto excesivo más una multa adicional, es decir, un gasto excesivo de 2 millones de dólares en 2021, que se identifica en 2022, daría lugar a una deducción de 4 millones de dólares en 2023 (2 millones de dólares para compensar el gasto excesivo más una multa de 2 millones de dólares).

    “Para el contexto, 2 millones de dólares es una mejora del 25-50 % para un presupuesto anual de desarrollo de automóviles y, por lo tanto, tendría un beneficio positivo significativo y duradero. Además, creemos que debería haber sanciones deportivas menores por gastos excesivos de una reducción del 20 % en CFD y tiempo en el túnel de viento. Estas deberían aplicarse al año siguiente, para mitigar la ventaja injusta que tiene el equipo y de la que seguirá beneficiándose.”.

    FIA, F1 y rivales

    Zak Brown, que reenvió la carta a Stefano Domenicali así como al resto de equipos participantes de la Fórmula 1 recuerda que el límite presupuestario ha sido fundamental para la atracción de nuevos inversores, y que es transcendental que estos vean que este límite es sólido y que saltárselo tiene consecuencias. Y de nuevo pide a la FIA transparencia en los pasos que se sigan en este sentido.

    Fuente: www.caranddriver.com