El equipo Alpine ha cerrado un 2022 donde a pesar de la cuarta posición cosechada en el campeonato de constructores, las sensaciones son más dolorosas de lo que cabría esperar, tras 22 carreras en las que no han podido repetir los podios de 2021, fracasando en el ya lejano ‘Plan’ de Fernando Alonso, destrozando grandes resultados por un sinfín de problemas de fiabilidad y para colmo, con el baile de sillas en el mercado de pilotos donde perdieron en menos de dos días a sus activos más valiosos al volante, como lo eran Alonso y Piastri.

    Sin embargo, a pesar de todo lo relatado anteriormente, el balance de Laurent Rossi, CEO de Alpine y del proyecto de F1 de la marca Renault, es altamente positivo y gratificante, teniendo como punto de partida unos test de Barcelona en febrero, en los que se temieron lo peor.

    Una ruina

    Así ha calificado el ejecutivo galo aquellos tres escasos días en Montmeló donde por primera vez pudieron probar en acción los monoplazas de la nueva era de la F1, que pintaron un futuro bastante oscuro para un equipo que había prometido luchar por las victorias escasos meses antes: “Comenzamos la temporada en muy mala forma”, reconoce el mandatario, que en consecuencia describe como finalmente se sobrepusieron desde Enstone para esquivar un destino más aciago:

    Llegamos a Barcelona en la ruina. Nuestro plan en aquel entonces era hacer el desarrollo lo más tarde posible, porque era un coche nuevo. A partir de ahí queríamos intentar abrirnos paso”, prosigue Rossi, sobre las medidas de recuperación intensivas para evitar caer al fondo de la parrilla:

    Recuerdo que, al comienzo de la temporada, nadie habría pensado que terminaríamos el año más arriba del octavo puesto. El McLaren parecía más rápido. Así que estoy satisfecho de que hayamos logrado alcanzarlos y adelantarlos”, valora Laurent Rossi, viendo el vaso medio lleno a pesar de que finalmente ha sido McLaren quien con tan solo 1 piloto casi les iguala.

    Nueva estructura

    Así, para el CEO de Alpine fue clave en esta recuperación reenfocar el modo en que actualizarían el monoplaza a lo largo de las distintas citas del calendario: “Al comienzo de esta temporada, el objetivo era establecer una nueva estructura, y así lo hicimos”, detalla el director de una escudería, que paralelamente tomó la arriesgada decisión de sacrificar fiabilidad por potencia en sus motores, con las ventajas e inconvenientes que hemos visto en 2022.

    Esa estructura está destinada a ofrecer innovaciones y mejoras a lo largo de la temporada y a ser más competitivos. Fue un enfoque exitoso, y nos permitió terminar el año en una mejor posición”, finaliza Laurent Rossi, viendo el saldo positivo de un 2022 que pese a todo pudo haber sido mucho más y más placentero para un equipo que sigue tratando de maquillar sus errores.

    Fuente: www.caranddriver.com