El equipo Alpine ya es historia para Fernando Alonso, el piloto asturiano viene de cerrar un ambivalente paso por la escudería francesa, combinando momentos increíbles que cargaban las baterías de ilusión durante 2021, con otros de verdadera pesadilla esta temporada, alimentando la frustración de un piloto que se ha visto al mejor nivel en su retorno a la F1, y que sin embargo no ha podido sacar todo el partido posible a esa calidad y a un monoplaza mucho más potente que fiable.

    Ahora, cerrado su tercer ciclo en el equipo de la marca Renault, Fernando vuelve sobre las mejores oportunidades de hacer grandes cosas con Alpine en estos años, y sobre la promesa incumplida de ‘El Plan’, por parte de un equipo que no hizo su parte.

    Una victoria irreal

    De este modo, desde que el equipo Renault experimentase el lavado de imagen de 2020 a 2021, la escudería francesa ha recolectado dos podios, uno de ellos en forma de victoria, y todos en 2021, la temporada que se suponía, iba a ser la mala respecto a 2022, algo sobre lo que Fernando reflexiona: “No tenemos una victoria en 2022 porque lo que sucedió en Hungría el año pasado nunca volverá a suceder en cien años, por lo que es una casualidad”, valora el ovetense, sobre el cúmulo de casualidades en un gran premio donde sucedió de todo, y aún así fue imprescindible la colaboración magistral de Alonso para evitar que Hamilton culminase su remontada tras una terrible estrategia.

    Por ello, para Alonso, los picos de la temporada pasada, como igualmente sus cuartos puestos también en Hungría y Rusia 2021 –el podio de Qatar quizás si fue más trabajado– , han sido vistosos resultados pero fruto de situaciones casuales, en carreras poco representativas de la realidad, y que por desgracia no hacen ni mejor ni peor el rendimiento del anterior Alpine con respecto al nuevo.

    Línea continuista

    En consecuencia, para Fernando el potencial de su monoplaza en esta temporada ha sido: “similar al año pasado en cierto modo”, lo que supone toda una decepción teniendo en cuenta las grandes esperanzas que tanto Alonso como Alpine tenían depositadas en el proyecto de 2022.

    Por tanto, para el bicampeón la única diferencia a la hora de escalar a posiciones realmente destacadas este año, ha sido el no saber aprovechar las oportunidades que se les han presentado: “Y luego, el podio, tal vez en Canadá y Australia tuvimos una oportunidad, pero perdimos por nuestra propia culpa”, señala el piloto de 41 años, sobre las mejores tentativas de aspirar a un gran resultado, en Australia por un fallo mecánico en la clasificación que destrozó un fin de semana potencialmente competitivo de Fernando, y en Canadá por un cúmulo de averías, malas decisiones y peor suerte, que echaron a perder el segundo lugar de Fernando en parrilla.

    Pero cuando no estás peleando por el campeonato, ser cuarto o quinto no cambia mucho”, finaliza Fernando Alonso, indiferente ante la insustancial mejora de rendimiento experimentada esta temporada, para un piloto cuya ambición en su retorno a la F1 está muy por encima de los resultados que Alpine le ha permitido cosechar esta temporada y la anterior, y que han motivado su fichaje por Aston Martin para 2023.

    Fuente: www.caranddriver.com