Si algo ha sido determinante en el éxito de Red Bull en Fórmula 1 ha sido contar en sus filas desde casi el primer momento con uno de los ingenieros más destacados del Paddock, que aunque siempre en las sombras y entre bambalinas, ha marcado el curso de la historia de la categoría en los últimos 30 años, formando parte de grandes proyectos a los que aportó un sólido monoplaza, en equipos como Williams, McLaren y desde 2006, Red Bull.

    Tras el evidente efecto que han tenido los diseños del británico en la marca de las bebidas, Christian Horner valora el método de trabajo en Red Bull, adecuándose a las exigencias de un Adrian Newey con la cabeza puesta también en otros proyectos y categorías.

    Los ingenieros tampoco son eternos

    Y es que para el mandamás de la escudería, el hecho de que Newey tarde o temprano pase página, es una realidad con la que llevan tiempo conviviendo: “Sí, es algo que obviamente hemos analizado y discutido en este período de tiempo, y el papel de Adrian como director técnico ha evolucionado con Advanced Technologies ahora y el RB17 que anunciamos a principios de año”, establece Horner, consciente de que tanto la capacidad como los intereses de Newey han evolucionado a lo largo del tiempo, como su reciente incursión en un nuevo proyecto para desarrollar un Hypercar.

    Hablando sobre el grupo de trabajo que trabaja con Newey, Horner ve en ellos un sólido equipo, capaz de tomar el testigo como poco a poco han ido haciendo, ganando peso dada la divergencia en proyectos de Adrian: “Él divide su tiempo en varios proyectos, y eso obligó a los otros chicos a dar un paso al frente. Está Pierre Wache como director técnico y el equipo técnico, y han hecho un trabajo fantástico”, prosigue el team principal.

    Aprender del mejor

    En consecuencia, desde Red Bull parecen haber encontrado el equilibrio ideal, al ofrecer a su diseñador estrella y que hoy cumple 64 años, la capacidad de trabajar a su medida, rodeado de un competente equipo que bebe de su genialidad: “Obviamente, Adrian se alimenta de eso y trabaja en estrecha colaboración con ese grupo. Tiene esta enciclopedia de conocimientos, pero es genial ver la fuerza y ​​la profundidad que tenemos técnicamente y la forma en que se han entregado”, prosigue Christian Horner.

    Así, Horner ha enfatizado lo especial de tener en su equipo a un ingeniero de la talla de Newey, uno de esos que redirige el curso de la historia de la F1 con sus conceptos: “Es el único tipo que puede ver el aire, vive en la matrix”, avanza el inglés, que antepone el estilo de trabajo clásico de Newey a las nuevas tecnologías: “Todavía es muy práctico, todavía está en su tablero de dibujo. Creo que es probablemente el único tablero de dibujo en la Fórmula 1”, argumenta Horner sobre lo especial del método Newey.

    Por último, el responsable del equipo no ha ocultado que hayan existido roces a lo largo de esta larga relación por la que llevan casi 20 años trabajando juntos: “Obviamente ha habido altibajos durante todos estos años, pero siempre ha sido divertido. Siempre se ha tratado de las carreras” dispone Christian Horner para cerrar.

    Fuente: www.caranddriver.com