Una de las principales características de los nuevos F1 de 2022 ha sido el nuevo incremento en el peso de los monoplazas, por el cual en unos pocos años los F1 han pasado de ser verdaderas ‘plumas’ a asomarse a la vertiginosa cifra de una tonelada por coche. Este hecho que evidentemente ha tenido su repercusión en las sensaciones al volante y en la forma de lidiar con los nuevos prototipos, ha sido aún más determinante en 2022 cuando la mayoría de equipos ha reportado desde principios de año, tener problemas para ajustarse a esa cifra mínima, convirtiendo a la temporada 2022 en una verdadera carrera por aligerar los coches, como así ha compartido Helmut Marko sobre una situación determinante en la temporada de Red Bull.

    Un problema ‘de peso’

    Y es que Red Bull, al igual que muchos otros equipos, llegó a la cita inaugural en Bahréin con muchos kilos demás en sus monoplazas, lo que tuvo consecuencias drásticas en el ritmo: “Lo que hay que saber es que, diez kilos de sobrepeso equivalen a unas tres décimas por vuelta, y nuestro coche pesaba casi veinte kilos de más”, revela el asesor de la marca de las bebidas, pese a lo cual disputaron y victorias y poles a principios de temporada, lo que en Red Bull dio una sensación de tranquilidad, sabedores de que cuando hiciesen dieta, todo se volvería mucho más favorecedor:

    Así que internamente sabíamos que teníamos un rendimiento detrás que era increíble, que había mucho margen de mejora”, establece el austriaco, quien prosigue sobre la garantía que supone sufrir solo por cuestiones como el peso del monoplaza: “Si pruebas algo en el túnel de viento, no tienes ninguna garantía de que vaya a funcionar. Pero nosotros sabíamos al 100% que podíamos ganar cinco décimas sólo reduciendo el peso”, avanza el expiloto.

    El coche a medida de Max

    En consecuencia, Marko ha pasado a analizar cómo con estas mejoras y el paso de las carreras, el RB18 fue encajando en los esquemas de un demoledor Max Verstappen: “Cuando el coche se hizo más ligero, empezó a adaptarse mejor al estilo de pilotaje de Max. Él quiere una parte delantera más afinada y un ligero sobreviraje. No muchos pilotos pueden conducir un monoplaza así, pero para Max es lo óptimo”, comenta Marko, sobre una evolución tanto en el monoplaza como en el piloto que se ha hecho palpable en 2022 a través de los resultados de Red Bull.

    Sabíamos que si le dábamos un buen coche en términos de manejabilidad, podría superar a todos sus rivales con relativa facilidad. Eso también explica por qué las carreras fueron más hacia el lado de Max [y no de Checo]”, finaliza el asesor austriaco, asociando a una mejor manejabilidad asociada al peso, el hecho de que Max se haya encontrado mejor en el RB18 con el paso de las carreras, al contrario que Pérez.

    Fuente: www.caranddriver.com